viernes, 26 de diciembre de 2008
Sobre los soñadores
Entre los cuentos de esa compilación esta una maravilla que se llama Soñar es un asunto privado.
Brevemente lo reseño: En el futuro en vez de cine ó tv, el gran entretenimiento por excelencia son los cilindros de sueños. Que, por una módica cantidad, permiten tener una experiencia sensorial completa formada por un sueño construido cuidadosamente.
Los forjadores de sueños son hombres entrenados desde jóvenes por sus talentos naturales para poder crear sueños de calidad. Éstos soñadores tienen una vida llena de privilegios. Sin embargo Sherman Hillary, el mejor de ellos, desea renunciar ya que siente que la vida se le va de largo mientras el sueña todo el tiempo. Su jefe trata de impedirlo, pero no logra disuadirlo. Y es aquí donde se encuentra la mejor parte del texto:
...En cuanto a Sherman Hillary, no creo que haya problema alguno. El soñador volverá.
—¿Cómo lo sabe?
Weill sonrió. Sus mejillas se contrajeron hasta convertirse en un a red de finísimas líneas.
—Mire, Frank, muchacho, entiende usted mucho de redactar y editar ensueños. Por eso, se cree que conoce todos los engranajes, herramientas y máquinas del oficio. Pero permítame que le diga algo. La más importante herramienta en el negocio del ensueño, la constituye el propio soñador. Hay que comprenderle a fondo... Y créame que yo les comprendo. Escuche, siendo yo joven -no había cinco ensueños entonces-, conocí a un individuo que escribía guiones para la televisión. Se quejaba con gran amargura de que, cada vez que conocía a alguien y descubrían a qué se dedicaba, le decían: «¿Pero de dónde saca usted todas esas chifladuras...?» Para ellos resultaba de una absoluta imposibilidad incluso imaginárselas. Así pues, ¿qué podía responder mi amigo? Me habló muchas veces de eso. Me confiaba: «¿Cómo contestarles que no lo sé? Cuando me acuesto, la cantidad de ideas que me bullen en el cerebro me impiden el sueño. Cuando me afeito, me corto; cuando hablo, pierdo el hilo de lo que digo, y cuando conduzco..., arriesgo la vida. Y siempre, siempre a causa de las ideas, situaciones y diálogos que se entretejen y se agitan en mi cerebro. No sabría decirle de dónde saco mis ideas. En cambio, tal vez me pueda decir usted de qué truco se vale para no tenerlas. Tal vez así conseguiré por fin un poco de paz...»
Ya ve pues por dónde va la cosa. Usted, Frank, puede dejar de trabajar aquí cuando quiera. Y también yo. Para nosotros esto significa nuestro trabajo, no nuestra vida. Las cosas son muy distintas para Sherman Hillary. Vaya donde vaya y haga lo que haga, siempre habrá de soñar. Nosotros no le retenemos contra su voluntad... Nuestro contrato no le encierra tras unos muros de hierro. Es su propio cerebro el que le aprisiona, Frank. Volverá. ¿Qué otra cosa puede hacer?
Belanger se encogió de hombros.
—Si lo que dice es verdad, lo siento por él.
Weill asintió melancólicamente.
—Y yo lo siento por todos ellos. En el curso de los años, he descubierto una cosa; que eso es lo que les corresponde: hacer felices a las personas . . . A otras personas.
Admitiré que el cuento me encantó por su pequeña reflexión sobre la naturaleza de los grandes escritores, guionistas, cineastas, ilustradores, etc. Que dedican su vida a soñar, o más precisamente: su vida es soñar. Como me dijo una amigo cuya afición es la realización de cortometrajes: "Yo no vivo de mi imprenta, vivo del cine, la imprenta sólo me da de comer".
Nunca podré acabar de agradecer a todos esos hombres y mujeres que han compartido una parte de su alma conmigo sin conocerme ó siquiera vivir en el mismo siglo.
Sobre películas
Pero al mismo tiempo me ha costado trabajo entender como es que existen cintas que emocionan a algunos pero a mí me parecen insufribles. No pretendo presentar mi visión como la verdad absoluta. No pedir perdón sobre mis gustos tampoco significa que mire altaneramente a otras opiniones. Por lo mismo lo que escribo debe entenderse como una exposición y no como un sermón:
Una buena película es como un beso romántico de los que no se olvidan: depende de dos. Siempre tienes un rango de acción, no depende sólo del otro. Tú pones tu parte, mueves los labios, ella mueve la lengua o te muerde suavemente, tu te dejas llevar, la acaricias un poco...Todo se pone en pausa, existe únicamente el momento, la experiencia... Muchas películas de ahora no son así, Transformers no te besa. Tranformers es una mujer ebria que te vomita en la boca...
martes, 16 de diciembre de 2008
Esa Noche
Canción: Esa Noche de Café Tacvba
Salió de su casa y montó su bicicleta, Sofía aceptó salir con él. Pasó como desesperado a través de la calle por la que caminó tomado de la mano de su viejo amor un par de días atrás, siguió hasta dar la vuelta en la esquina donde después de dos meses de conocerla, se atrevió a besarla; siguió sin tener conciencia de por donde iba, era tarde, el horizonte naranja estaba rasgado por delgadas nubes mientras el sol se despedía detrás de un cerro.
Iba como en automático, pasó sin notar a Alfredo que lo saludaba desde la mesa de un cafecito, ni a los tres automóviles que casi lo arrollaron. La luna comenzaba a ocupar el lugar del sol en el cielo cuando llegó al parque. Se sentó en la tercera banca de izquierda a derecha después de la estatua broncínea de un león reposando, colocó su bicicleta detrás de una banca y esperó.
Hasta entonces cayó en cuenta del tiempo y la distancia que había recorrido, y también hasta entonces comenzó a sentir cansancio.
Entre las copas de los árboles se filtraba la luna, que aquella noche se mostraba totalmente redonda y adornada por un poderoso halo de luz que haría brillar a las nubes.
Dio un profundo suspiro, recordó melancólico a su viejo amor y se sorprendió de la facilidad con la que se había conseguido uno nuevo. Pensaba en ello cuando lo distrajeron los cortos pasos de Sofía caminando hacía él, “se ve linda” pensó. Al verla acercarse le sonrió, y ella, como apenada, como coqueta, le devolvió la sonrisa. “Se ve MUY linda” dijo para sí antes de ponerse de pie para saludarla.
La noche pasó más rápido de lo que hubiese querido, pero lo disfrutó todo, incluso el haber olvidado su bicicleta detrás de una banca. Todo fue grandioso, el paseo, la plática, el café, la horrible canción que se oía en el local y que sin embargo se volvería bella en sus recuerdos de ahora en adelante, irla a dejar como todo un caballero, verla despedirse desde la ventana y la larga caminata de regreso al hogar.
Esa noche, cuando regresó a casa, entró cerrando la puerta tras él. Se dejó caer sobre su pequeño sillón. Lo rodeó el silencio y su antiguo amor lo abrazó tiernamente deseosa de atención, acarició su pelo, besó sus manos, y cuando quiso besar su boca fue despreciada. Había rechazado a aquella que le sería siempre fiel y que aguardaría su regreso para siempre (porque todos regresan a ella). Había rechazado a la soledad.
Él la empujó a un lado y mientras ella sollozaba en el suelo… él marcó a casa de Sofía.
“Tu regreso había esperado, más te veía muy feliz,
en los brazos de tu amada te olvidaste tú de mí
más ahora que regresas, a mis brazos vuelve ya
seré por siempre tu amante, tu novia la soledad…”
CONVOCATORIA "CUENTOS Y ROLAS"
Todos hemos escuchado canciones, todos amamos alguna. Nos recuerdan a algún momento de nuestras vidad, nos hacen llorar cuando las ponen en las fiestas en que estamos algo tomados y peleamos con nuestros amigos para que nos devuelvan el celular para poder llamarle al (a la) causante de nuestro llanto.
Por todo lo anterior lanzo una convocatoria para que escribir un cuento que tenga como inspiración cualquier canción que ustedes quieran, de cualquier género, época, cantante, banda, etc.
Y claro, me permito el honor de ser el primero en publicar un cuento. Les pediré que junto con el cuento y su título, pongan también el nombre de la canción y el intérprete, así como un enlace en el que podamos escuchar la canción en que basan sus escritos. Saludos a todos y espero que esta convocatoria tenga respuestas.

